La aurora necesita tres cosas a la vez: latitud alta, oscuridad y cielo despejado. La actividad solar importa menos de lo que la mayoría cree: el factor limitante cualquier noche suele ser, casi siempre, la nubosidad. Eso convierte la duración del viaje en la palanca más importante que puedes controlar.
Cuándo ir
La temporada va, aproximadamente, de finales de septiembre a finales de marzo, cuando las noches son lo bastante largas para tener oscuridad completa. Pleno invierno ofrece las horas de oscuridad más largas; los meses de equinoccio, septiembre y marzo, producen estadísticamente algunas de las exhibiciones más intensas. En verano es imposible verlas a estas latitudes: el cielo nunca oscurece lo suficiente.
Consejos para planificar
- Quédate al menos tres o cuatro noches. Una sola noche es jugártelo todo a que no haya nubes.
- Aléjate de las luces de la ciudad; un trayecto de 20 minutos en coche suele transformar lo que puedes ver.
- Consulta los mapas de nubosidad, no solo las previsiones de aurora: la nubosidad es lo que realmente arruina la noche.
- Las exhibiciones suelen alcanzar su punto máximo entre las 22:00 y las 2:00, así que planea noches largas y mañanas tranquilas.
Preguntas frecuentes
Cuándo ir
La temporada va, aproximadamente, de finales de septiembre a finales de marzo, cuando las noches son lo bastante largas para tener oscuridad completa. Pleno invierno ofrece las horas de oscuridad más largas; los meses de equinoccio, septiembre y marzo, producen estadísticamente algunas de las exhibiciones más intensas. En verano es imposible verlas a estas latitudes: el cielo nunca oscurece lo suficiente.
Dónde verlo
Estos destinos son los lugares más fiables donde planificar un viaje en torno a auroras boreales. Reykjavík, Iceland; Banff, Canada.